Ventalle

Bronce a la cera perdida sobre base de mármol.
55 x 36 x 36 cms.
Base 30 x 33 x 4 cms.

La semilla fue plantada, germinó y creció ahora hace contacto con los ciclos del exterior y las inclemencias del tiempo fortaleciéndose y buscando la luz a mayores alturas. Sigue un camino vertical que eleva a lo espiritual.

En un girar de sus ramas el ventalle se escuchará. Viento y ramas ahora en movimiento,  sinfonías expresará. A esa  altura el árbol proyectará su sombra para que crezcan otros micro mundos e interactuar entre sí.

Si todas las ramas están en un solo cuadrante el árbol saldrá de su centro. Igual que nosotros, al estar en desequilibrio encontraremos que las sombras pueden ser aún mayor o menor de lo que en realidad son.

Para poder elevarse es necesario pasar las crisis de la naturaleza misma. Estas se dan principalmente en los cuatro elementos, el  fuego, el viento, el agua, la tierra. Una vez hecha la transformación, todo se equilibra porque la vida continúa. Desde el amor, desde donde todo es creado.

Una vez más se inicia con un nuevo ciclo, desde el amor. Desde el corazón.

Ventalle.

Figura espléndida
que permite el vuelo,
ventalle viento,
a ti que sientes la morada
de cada palabra,
abanico en versos
a ti te escribo,
ventalle de aire hilado de amor.

Sé que cada tarde
tú arrojas tus redes,
y sé también que tus manos
se mueven cual laberinto,
porque en todas partes te acuerdas,
porque sólo estás dispuesta a escuchar,
tú, a la que un poco de vacío
y otro tanto de silencio,
poetizan al respecto.

Tengo la certeza que no estás
y sin embargo,
te siento abierta al tiempo de crecer,
como la hierba que es ventalle de las raíces,
como el paisaje, acuarela constante
de la luna y el sol.

¡Mira el aire!,
es oleaje en tus ojos
que a tus labios besa y adivina,
ventalle vibrante y vertiente,
quizá el amor,
al borde del abismo desnudo de un poema.

Tú, mi pájaro verbal.

Marcelo Roberto Galán Capel
Tinta de Sangre.

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